La cala Molí es una encantadora playa escondida al sur de la isla de Ibiza. Playa rodeada de colinas cubiertas por la vegetación autóctona, los pinares. Gracias a este entorno natural esta cala Molí es perfecta para caminar e invita a explorar sus recovecos.
La escondida cala Molí al sur de Ibiza.
Perteneciente al municipio de San José, se puede acceder a ella en coche, a tan sólo 15 minutos desde San Antonio o San José. Situada entre Cala Tarida y Punta des Llosar. Cala Molí de Ibiza tiene forma lunar y mide 70 metros de largo y 30 de ancho. Se conforma en tanto que entrante de mar. Su arena es blanca y fina, su agua cristalina con fondo de arena, alga y roca invitan a un baño relajado y al buceo.
En Cala Molí se encuentran varios escars. Los escars son varaderos artesanales típicos de las Islas Baleares.
El único servicio que se puede encontrar en Cala Molí es un restaurante donde degustar comida típicamente ibicenca. El restaurante ofrece piscina propia y hamacas, además de tener baños disponibles para el uso de los clientes. En 2008 el ayuntamiento de San José decidió devolver la Cala Molí a su estado original. Por ello, no se permiten concesiones para servicios diversos.
A Cala Molí en coche o en barco…
Esta cala en Ibiza es accesible tanto con coche, como con barco, así como a pié. Si llegas en barco se recomienda que ancles en el medio de la cala, porque Cala Molí está expuesta a los vientos del primer cuadrante. Y si decides llegar en coche sólo tienes que estar atent@ a las indicaciones.
En el link siguiente puedes leer sobre la problemática de urbanización de Ibiza.
